Yomel continúa con su proceso exportador en un año complicado para todos a partir de la Pandemia y las restricciones.

Los equipos de la empresa oriunda de 9 de Julio (Bs As) han sido adquiridos desde Paraguay, Chile y Uuruguay, los principales destinos en Sudamérica.

Equipos forrajeros, desmalezadoras y segadoras, son los segmentos con mayor demanda en el mercado sudamericano. De todas maneras, este año también la firma ha logrado concretar operaciones a otros países como Honduras y Colombia.

Segadoras con acondicionador

Se ha determinado que el trabajo con este tipo de segadoras presenta considerables beneficios.

En primer lugar, la segadora realiza un corte prolijo con un mínimo deshilachado de los tallos, favoreciendo el rebrote y la producción de forrajes a lo largo del año con un incremento del 8% de la productividad de la pastura de alfalfa, logrando un volumen extra anual de 852 kg de materia seca por hectárea (kg/MS/Ha).

El otro beneficio es que estos implementos logran un corte preciso con mínimas pérdidas por repicado, disminuyendo un 62% los trozos de tallos y hojas sueltas menores a 6 cm que quedan tiradas en el lote y no son recolectadas por la rotoenfardadora o megaenfardadora. A lo largo de 5 cortes, la segadora sólo dejó en el piso 568 kg/MS/ha, lo que representa aproximadamente un 40% menos que una máquina con hélice.

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A estos dos beneficios que permiten a la segadora poder cosechar una mayor cantidad de materia seca por hectárea debemos sumarle un tercero, que por su diseño con una bandeja de corte de bajo perfil, permite generar un flujo de forraje tal que posibilita el uso de acondicionadores.

Mediante el quebrado y aplastado de los tallos estos rodillos generan vías de escape al agua contenida en ellos, logrando disminuir el lapso de tiempo que transcurre desde el corte hasta que la humedad llegue al 50%, momento en que la planta continúa respirando y consumiendo azúcares que afectan la calidad final del forraje.

El incremento en el uso de este tipo de equipos se fue dando por una necesidad de mayor capacidad de corte que abastezca principalmente a las megafardos y la importancia de producir un heno de calidad, el cual comenzó a venderse en el exterior pero que rápidamente también logró imponerse en el mercado interno, donde sistemas productivos de carne y leche comenzaron a pagar en forma diferencial esta pastura de calidad.

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